Tu negocio no necesita un sistema enorme. Necesita el suyo.
Trabajo con negocios de Tijuana y Baja California que crecieron más rápido que sus herramientas. Nada de licencias por usuario ni módulos que jamás vas a abrir: empezamos por las dos o tres cosas que hoy te están costando dinero y de ahí crece el sistema, no al revés.
Una plática de 20 minutos. Sin compromiso y sin tecnicismos.
El software para PyMEs suele fallar
por caro o por ajeno
O te venden un sistema enorme que cuesta más que tu nómina y usas el 10%, o te dan uno genérico que te obliga a cambiar cómo trabajas. Las dos opciones terminan igual: el equipo se sale del sistema y regresa a la hoja de cálculo y al grupo de WhatsApp. Un sistema que nadie usa es dinero tirado, y de eso he visto suficiente.
Señales de que ya se te quedó chico lo que tienes
Todo vive en tu cabeza
Si te enfermas una semana, el negocio se frena. Nadie más sabe qué se le debe a quién ni en qué va cada pedido.
WhatsApp es tu sistema
Los pedidos llegan por chat, se confirman por chat y se pierden por chat. Cuando hay que buscar algo de hace tres meses, no aparece.
Capturas lo mismo tres veces
Lo anotas en la libreta, lo pasas al Excel y luego lo vuelves a escribir para facturar. Cada paso es una oportunidad de equivocarse.
No sabes qué te deja y qué no
Vendes, cobras y pagas, pero cerrar el mes te toma dos días y el número nunca cuadra del todo.
El inventario es una estimación
Lo que dice el papel y lo que hay en el almacén son dos cosas distintas. Te enteras cuando ya prometiste algo que no tienes.
Cotizar te toma media tarde
Cada cotización se arma desde cero, copiando de la anterior. El cliente que responde rápido es el que se lleva el trabajo.
Con quién trabajo
Si tu negocio no aparece aquí pero te sonó lo de arriba, escríbeme igual.
¿Todo tu negocio vive en una hoja de cálculo?
Es por mucho el punto de partida que más veo, y tiene página propia: ahí explico cómo se migra de Excel a un sistema sin parar la operación ni perder el historial.
Lo que suelo construir
Nada de esto viene en paquete. Se arma con lo que tu negocio realmente hace.
Inventario y almacén
Entradas, salidas y existencias reales. Con alertas cuando algo está por acabarse, no cuando ya se acabó.
Cotizaciones y pedidos
Cotizas en minutos con tus precios y tus condiciones, y el pedido se convierte solo cuando el cliente acepta.
Control de clientes
Historial de cada cliente, qué compró, qué te debe y cuándo hay que buscarlo otra vez.
Seguimiento de trabajos
En qué va cada orden, quién la tiene y desde cuándo. Se acaba el ir a preguntar de escritorio en escritorio.
Reportes que sí lees
Tres números en pantalla, actualizados solos. No un reporte de cuarenta páginas que nadie abre.
Portal para tus clientes
Que consulten su pedido o su estado de cuenta sin llamarte. Menos interrupciones para ti, mejor servicio para ellos.
Por qué a la larga sale más barato
Un sistema hecho para tu negocio se vuelve parte del negocio
El software rentado se cobra por usuario y por mes, para siempre, y el día que dejas de pagar te quedas sin tus datos. Un sistema propio se paga una vez, crece cuando tú creces y los datos son tuyos. Con el tiempo el equipo se acostumbra a trabajar así y ya nadie quiere volver a la hoja de cálculo: esa es la señal de que la inversión sirvió.
Cómo trabajamos
Plática, no junta
Me cuentas cómo trabajas hoy. Sin diagramas ni palabras raras: qué haces, con qué y qué te desespera.
Elegimos por dónde empezar
De todo lo que se podría hacer, escogemos lo que te devuelve tiempo o dinero primero. El resto espera.
Lo ves funcionando pronto
Nada de desaparecer seis meses. Ves avances desde las primeras semanas y me dices si vamos bien.
Crecemos cuando haga falta
El sistema se amplía por etapas, al ritmo del negocio y del presupuesto. Sin contratos que te amarren.
Hablemos de presupuesto
No hay lista de precios porque no hay dos negocios iguales
Un taller de tres personas y una distribuidora con dos sucursales no necesitan lo mismo ni pueden pagar lo mismo. Lo que sí te puedo decir: me ajusto a lo que tengas y armamos el alcance en función de eso, no al revés.
Empezamos por lo que más duele
Aunque sea una sola cosa. Vale más resolver bien un problema que dejar cinco a medias.
Se paga por etapas
Cada etapa entrega algo que ya puedes usar. Si hay que pausar, pausas con algo funcionando en la mano.
Sabes el costo antes de empezar
Alcance y cifra por escrito antes de la primera línea de código. Sin sorpresas a mitad del camino.
Sin amarres
Ni contrato a plazo forzoso ni cobro mensual obligatorio. Si algún día quieres llevártelo a otro lado, es tuyo.
Lo que siempre me preguntan
¿Cuánto cuesta un sistema a la medida?
Depende de qué tan grande sea lo que hay que resolver. Por eso no publico una lista de precios: prefiero escuchar tu caso y proponerte un alcance que quepa en tu presupuesto. La primera plática no cuesta nada.
Mi negocio es muy chico, ¿le sirve?
Suele ser al revés: mientras más chico, más rápido se nota la diferencia. Un negocio de tres personas que deja de capturar todo dos veces recupera horas cada semana desde el primer mes.
¿Cuánto tarda?
Una primera versión útil normalmente sale en semanas, no en meses. Se entrega por partes justamente para que empieces a usarlo antes de que esté todo terminado.
Ya tengo Excel y unas plantillas que funcionan, ¿se pierden?
No. Se migra el histórico y en muchos casos las hojas siguen sirviendo para lo que ya hacen bien. La idea es quitarte trabajo manual, no obligarte a empezar de cero.
¿Y si algo se rompe después?
Queda soporte y ajustes acordados desde el principio. Un sistema vivo necesita mantenimiento, y eso se habla antes, no cuando ya truena.
¿Trabajas solo con negocios de Tijuana?
Es donde estoy y donde puedo ir en persona si hace falta, pero trabajo en remoto con negocios de todo México y del lado de Estados Unidos.
Cuéntame qué te está quitando el día
Una plática de veinte minutos suele bastar para saber si esto tiene sentido para tu negocio. Si no lo tiene, te lo digo.
Tijuana, Baja California · Trabajo remoto con negocios de México y Estados Unidos.